MI CORAZON .
Empece muy jovencita, tendría unos 20 años a tener arritmias cardiacas muy rápidas y muy mal toleradas hemodinamicamente, al principio intentaron solventarlas con fármacos orales, pero no eran efectivos, así que el siguiente paso fué más agresivo e invasivo, mediante cateteres que por via yugular o femoral llegaban al corazón estudiaban el problema y a través de unas resistencias que llevaba el cateter en la punta quemaban la zona lesionada,
Mi problema era una via accesoria, un síndrome de wolfparkinson white, que estaba situada en una zona del corazón de difícil acceso para los cateteres, eran muchas horas de quirófano encima de una mesa dura sin poder moverte viendo y sintiendo todo.
Tras cuatro intentos en diferentes sesiones consiguieron quemar la via, lo malo es que alli donde quemaban que no era necesario dejaban la zona lesionada.
Jamás olvidaré a los doctores Jesus Almendral y Julián Pérez Villacastín.
Al final consiguieron quemar la via accesoria, y estuve unos 20 años asintomática, hasta que decidió volver otro tipo de arritmia, esta vez era una fibrilación auricular, y otro vez vuelta a empezar con los estudios electrofisiológicos, como tenía muchos focos no podían hacer lo que pensaban que era quemar la entrada a las venas pulmonares y aislar la aurícula. mientras se decidían si ponían marcapasos o desfibrilador entre en una insuficiencia cardiaca grave y ya ni una cosa ni la otra, había que irse al trasplante.
En el año 2021 en plena pandemia de Covid me ingresaron en una habitación del Gregorio Marañón, sola sin poder recibir visitas para hacerme el estudio pre-trasplante, cuando todas las pruebas terminaron me mandaron a casa a la espera de un donante que llegó el dia 13/06/2021.
Eran las 9 de la noche, estaba viendo el telediario cuando sonó el teléfono, había llegado un órgano y tenía que acudir al hospital en ese mismo momento.
Ingresé por urgencias, y me llevaron directamente al quirófano, allí me dieron un camisón y me cogieron una via, no recuerdo nada más hasta que desperté en la uci llena de cables y conectada a un montón de bombas con drogas vasoactivas y calmantes, recuerdo un despertar muy desagradable, estaba helada de frío y sólo pedía calor, que me calentasen, a dios gracias me sedaron y no he vuelto a recordar nada más hasta que me retiraron la sedación. Cuando me desperté en la uci recuerdo que me estaba manipulando una enfermera y me caí al suelo, tuvieron que venir un montón de personas a levantarme, estaba recién operada y ahí fué cuando me dí cuenta que mis piernas y mi cuerpo no funcionaban, no obedecían las ordenes que les daba, había perdido toda la fuerza muscular, que aun a día de hoy no termino de recuperar, estube un mes entero en la UCI y tres en la unidad coronaria, otro tanto en la UCP y hasta completar los trece meses de ingreso en la planta de cardiologia.
Durante todo este tiempo ha sido fundamental para mi tener a mi madre a mis hermanos a mis sobrinos a mis amigos y a un monton de profesionales volcados conmigo, gracias a todos ellos he conseguido salir a delante y estar hoy aqui
GRACIAS A TODOS
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