domingo, 2 de junio de 2019

MIS MEMORIAS IV ¡ NO SOY MENOS QUE LAS FAMOSAS!

MALLORCA NUESTRO PARAISO CARIBEÑO ESPAÑOL

Vuelvo a mi infancia, no recuerdo cuantos años tendría, pero si recuerdo que era pequeñita, además conservo algunas fotos de cumpleaños con mis primos en aquel paradisiaco lugar. 
Hasta donde mi memoria alcanza, las primeras vacaciones que recuerdo en Palma fueron en Ciudad Jardin, una casita baja alquilada a muy pocos metros del mar, Así fué como comenzó mi amor a esta preciosa isla, que ha ido creciendo día a día,desde muy pequeña se convirtió en uno de mis sueños, llegar a tener algún día una casita en Mallorca, en el mar, y más tarde, cuando ví que mi estatura no abanzaba como debía, tube que desistir a ser azafata de vuelo y cambiarlo por la enfermería, es increible como desde tan pequeños vamos moldeando nuestra mente y vamos siendo capaces de decidir.



 Al año siguiente, cambiamos Ciudad Jardin por can pastilla, vuelta a mis sueños, yo creo, por no decir que estoy segura de que ese año decidí que cuando pudiera me 
compraría un 
apartamento pequeñito, no necesito que sea grande, sólo con eso me sentiría una persona realizada y feliz, soñar no cuesta nada,¡ y cuanta felicidad consigue tener uno cuando sueña!
el año siguiente volvimos a can pastilla, y se convirtió en una obsesión para mí, cogía los teléfonos de todas las casitas que veía en venta, me daba igual que no tuviera vistas al mar, estaba muy cerquita de él y podía alcanzarlo andando, pero claro, ¡ como iba a comprarme nada sin una estabilidad! no podía ni pensarlo, ni tampoco podía permitirme un apartamento en la playa con un sueldo de auxiliar de enfermería, había que seguir soñando....



el hotel Linda estaba justo en frente de la casita que tenían mis tios alquilada, desde nuestra casita veíamos a los extranjeros bañarse en la piscina, de vez en cuando mi hermano y mis primos se colaban a la piscina y se bañaban en ella,hasta que los pillaban y les echaban del hotel, años después uno de mis hermanos estubo hospedado en él como recuerdo de nuestra infancia, yo seguía y sigo esperando que la santa providencia me ilumine y me toque esa primitiva o esa lotería que me permita un empujoncito a poder comprarme mi casita en Mallorca.

El paso de los años...  No somos realmente conscientes de la felicidad que tenemos hasta que queda atrás,  cuando empiezan a faltar personas alrededor de la mesa, cuando los que están ya no son lo que eran, el deteriodo del paso del tiempo, y de las limitaciones que va dejando.

  Viajamos a Mallorca bastante menos que cuando éramos pequeños, o bastante menos de lo que nos gustaría ir, es un paraíso caro, mis tíos ya no tienen la energía ni la fuerza que tenían cuando éramos pequeños, están para que los cuiden a ellos, vamos a verlos cuando podemos, que no es mucho porque tampoco nuestra salud es buena, pero es así la vida. por mucho que uno quiera avanzar siempre está el tiempo, el destino, que pone a cada uno en su lugar.

Sigo soñando, porque no cuesta soñar, sigo amando a mi isla con la misma intensidad de siempre, sigo admirando fotos de recuerdo, añorando poder volver a este paradisiaco lugar ¿ se cumplirá algún dia mi sueño?.

Seguían pasando años, íbamos creciendo, dejábamos esa infancia tan especial para convertirnos en adolescentes, cada verano volvíamos a juntarnos toda la familia, hermanos, primos, tíos mi abuela Maria, que desde Gran Canaria también viajaba a estar con sus hijas.

  Mi madre y mi familia materna son canarios, de la isla de Gran Canaria, un precioso lugar también pero a pesar de ello no me ha llenado el corazón como Palma,  fueron 9  hermanos de los que ya sólo nos quedan 5, por motivos de trabajo, y el destino de cada uno tres de ellos se afincaron en Mallorca, todos ellos trabajaban en compañías aéreas, los veranos nos reencontrábamos todos allí, con mucha felicidad porque ¡estábamos todos no había aún grandes ausencias!











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